No soy aquella niña a la que ayer robaste un beso,
el arcoiris que alumbraba mis mañanas ha perdido su color.
Cuando se pierde la confianza de quién amas; ya no hay nada;
 no hay razón para continuar esa novela si el guión se trata de traición.
¿Perdón de qué? No me vas a convencer.
Y no te hagas el loco, que LA VICTIMA NO SOS VOS.